Cómo crear una landing page que venda

¿A qué aspira toda empresa? Como es lógico, a vender. En el mundo digital, esto se traduce en conseguir conversiones. Es decir, las empresas con presencia online aspiran a que los visitantes que acceden a sus páginas web se conviertan en leads o bien realicen una compra. ¿Cómo? Son muchas las acciones que se pueden llevar a cabo para conseguirlo pero hoy, por su importancia y eficacia, queremos hablar de una de ellas: las landing pages o páginas de aterrizaje.

Contar con landing pages adaptadas a tus distintas estrategias de marketing y los diferentes formatos que hayas empleado es fundamental para maximizar los resultados. ¿Por qué? Porque son el canal clave para llevar a nuestros clientes hacia nuestro objetivo, sea éste una venta, completar un formulario de contacto, suscribirse a una newsletter, etc. En otras palabras, se trata de una página que nos ayuda a maximizar el número de visitantes que se convierten en clientes. Para conseguirlo son muchos los aspectos que hay que tener en cuenta para que nuestra página de aterrizaje sea adecuada, óptima y nos lleve al éxito.

A continuación os desgranamos algunos de los elementos fundamentales a tener en cuenta para conseguir de nuestros usuarios lo que estamos buscando:

  1. TITULAR LLAMATIVO. Hay que currarse un buen titular. Claro, descriptivo, persuasivo y con las palabras clave adecuadas. Tiene que respetar la idea que atrajo al usuario a la página. Como complemento, también podemos añadir un subtítulo en el que indiques, por ejemplo, tus beneficios o valores diferenciales.
  2. IMAGEN DE CALIDAD. La primera foto que aparezca en Google Imágenes no es la solución. Tenemos que ser creativos y serlo con calidad. Una imagen buena y descriptiva puede ser clave para conseguir una conversión.
  3. CONTENIDO APROPIADO. Con esto, nos referimos a tres aspectos. 1, que toda la información que incluyamos sea adecuada y pertinente para nuestro fin y, sobre todo, para nuestro target. 2, que esa información la incluyamos en un formato atractivo y práctico para nuestro visitante, pudiendo ser desde un listado de puntos hasta un vídeo. 3, el lenguaje. Atrévete a diferenciarte de la competencia. Estudia a tu público objetivo pero sobre todo decide quién eres, cómo eres y adapta tu lenguaje a tu personalidad. Escribir bien no basta, un texto divertido, inteligente, persuasivo y diferenciador puede enganchar a tu público mucho más de lo que te imaginas.
  4. FORMULARIO. Si lo que queremos conseguir es que nuestros usuarios contacten con nosotros u obtener información de ellos, un pequeño formulario es un elemento indispensable. Pero incidimos en lo de “pequeño”, y es que cuántos menos campos y más sencillo, más personas se decidirán a rellenarlo.
  5. PRECIOS, BENEFICIOS, VALORES. Incluir el precio es una de las grandes dudas a las que nos enfrentamos a menudo… En función de la tipología de negocio nos interesa o no introducir ciertos conceptos. En algunos casos el precio será lo que marque la diferencia, y debes de dejarlo claro para que los usuarios sientan la máxima transparencia posible. En otros casos, como decíamos, el precio no es lo más importante, sino que la diferenciación puede venir por cómo trabajamos y qué conseguirás si te decides por nosotros.
  6. CONFIANZA. En relación al punto anterior, otra información útil y eficaz serán testimonios, casos de éxito, premios recibidos o clientes satisfechos. Además de reforzar nuestro mensaje, es el mejor modo de transmitir confianza. En nuestro último post ya hablamos sobre la importancia de la confianza para obtener buenos resultados.
  7. CALL TO ACTION. Otro punto fuerte de nuestra landing page serán las llamadas a la acción. Tenemos que tener claro qué queremos conseguir del usuario y una vez definido, asegurarnos de que le quede claro también a él. Botones ingeniosos que nos inviten a clickar sobre ellos, frases buenrolleras que nos dejen claro qué debemos hacer…
  8. GUÍA. Diseña tu página guiando la mirada del usuario. Que todos los elementos estén dispuestos de modo que dirijan al objetivo final.
  9. COLORES. Piensa qué sensaciones quieres despertar en tu visitante y haz uso de los colores para hacer que tu landing page lo consiga.
  10. MINIMIZAR PUNTOS DE FUGA. Quedan prohibidos elementos y enlaces que redirijan a nuestro visitante a otras páginas. ¿Por qué? Porque con ello corremos el riesgo de perderlos. Nuestra landing debe disponer de absolutamente todo para que nuestro usuario no sienta la necesidad de buscar información fuera de ella.
  11. SENCILLEZ. Ante todo, nuestro visitante agradecerá que todos estos elementos los dispongamos de manera sencilla y simple. Si nuestra landing page es compleja y agobiante causaremos en el visitante el efecto contrario al que deseamos. Recordad lo que comentamos unas líneas más arriba: lo importante es que el usuario sepa qué hay que hacer y que lo haga.
  12. ENSAYO-ERROR. Probad, medid, analizad y haced cambios, por mínimos que sean. Y si sale mal, ¡volved a probar! Solo así descubriréis qué es lo que vuestra página necesita realmente.

Pero a la hora de desarrollar tu landing page no basta con introducir los elementos adecuados, la usabilidad, la arquitectura y el ritmo de la página son aspectos imprescindibles. Os lo ilustramos de forma gráfica…

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